La ternura es un proceso que se desarrolla en la familia, que nos convierte en seres humanos capaces de comunicarnos y sintonizarnos emocionalmente con los demás; esta humanización también se manifiesta en la posibilidad de sentir y disfrutar espontaneamente y se nutre de las expresiones de amor en sus diversas formas.
Creo que uno de los mejores libros que tratan este tema es: "El derecho a la ternura", del Dr. Luis Carlos Restrepo, quien ofrece un agudo análisis que aporta perspectivas enriquecedoras para la comprensión de nuestros vínculos afectivos en nuestra compleja sociedad.
Algunas ideas:
"...la termura es un paradigma de convivencia que debe ser ganado en el terreno de lo amoroso, lo productivo y lo político..."
"La ternura como lo dijera alguna vez Gabriela Mistral refiriendose a la canción de cuna que entona la madre con el niño entre sus brazos, es ante todo una caricia que nosotros mismos nos proporcionamos, pues la madre es tierna con el niño sólo cuando lo es consigo misma. La ternura es un conjuro social destinado a colocar un dique a nuestra agresividad para que no se transmute en violencia destructora..."
"Los franceses tienen un hermoso dicho para calificar a las personas torpes en sus relaciones sociales y contactos cotidianos. Dicen de ellos que son "osos mal lamidos", integrando en un sólo movimiento la experiencia del acunaje maternal y corporal con el campo de manejo interpersonal del poder y las exigencias de la vida diaria."
Fuente: El derecho a la ternura. Luis Carlos Restrepo, Peninsula. 1997.
Creo que uno de los mejores libros que tratan este tema es: "El derecho a la ternura", del Dr. Luis Carlos Restrepo, quien ofrece un agudo análisis que aporta perspectivas enriquecedoras para la comprensión de nuestros vínculos afectivos en nuestra compleja sociedad.
Algunas ideas:
"...la termura es un paradigma de convivencia que debe ser ganado en el terreno de lo amoroso, lo productivo y lo político..."
"La ternura como lo dijera alguna vez Gabriela Mistral refiriendose a la canción de cuna que entona la madre con el niño entre sus brazos, es ante todo una caricia que nosotros mismos nos proporcionamos, pues la madre es tierna con el niño sólo cuando lo es consigo misma. La ternura es un conjuro social destinado a colocar un dique a nuestra agresividad para que no se transmute en violencia destructora..."
"Los franceses tienen un hermoso dicho para calificar a las personas torpes en sus relaciones sociales y contactos cotidianos. Dicen de ellos que son "osos mal lamidos", integrando en un sólo movimiento la experiencia del acunaje maternal y corporal con el campo de manejo interpersonal del poder y las exigencias de la vida diaria."
Fuente: El derecho a la ternura. Luis Carlos Restrepo, Peninsula. 1997.

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