Sentirnos parte de la vida que nos rodea y de nuestro creador es una de las realidades más maravillosas, enseñarle a nuestros hijos esta visión ecológica de la vida puede mostrarles un camino a la paz y al amor incondicional, que a fin de cuentas son bases firmes para crear felicidad compartida.
Ciertamente la felicidad se descubre en conexión con la vida en el presente, es una elección humana y no un resultado; es más del SER que del tener...
martes, 31 de julio de 2012
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