Todo hemos escuchado la frase que dice " la familia es la célula de la sociedad" y aunque trillada es muy real, pues la familia es un sistema vivo que es base de toda la vida humana y toda creación. La familia es el mejor espacio para la creatividad y la vida, y como fuente de vida dentro de si, la vida no es otra cosa que el proceso de dar nacimiento y crecimiento al amor, y a la familia, los hijos, las metas que nos propongamos.
Todos nacemos Creativos, pues es una condición innata de la persona. Todos hemos ejercido esta capacidad, especialmente en nuestra niñez, disfrutándola, siendo exploradores del mundo sorprendiéndonos de experimentar juegos y novedades cada día.
Por eso a los padres se nos aconseja con razón, que aprendamos Creatividad de nuestros hijos, acercándonos a su mundo. Redescubriendo el gusto de mirar el mundo desde sus ojos agachándose, incluso ensuciándonos y explorando para observándolo todo desde nuevas perspectivas con espontaneidad, para redescubrir el placer de preguntar y ser curiosos.
La Familia: Es el primer espacio capaz de movilizar el aspecto creativo que llevamos dentro. Cada persona da y recibe ejemplos de vida, y esto construye su historia personal e historia familiar. La incorporación de cada nuevo miembro en la familia, induce nuevas dinámicas, cada uno toma lo que encuentra en ella y lo recrea dándole un sentido personal. Los padres lo sabemos bien, cuando nace cada hijo la familia cambia ya no es como antes, hay nuevas rutinas responsabilidades, afectos y hasta nuevos momentos de disfrute, también cuando alguien se muda también cambian las relaciones pues quizá nos toque manejar la tristeza de perder la presencia cotidiana de un familiar.
Es que tomamos nuestra historia familiar y la traducimos (o versionamos como si fuese una película) en nuestra propia historia personal. Todos los acontecimientos familiares, constituyen un material que cada persona transforma a su manera, pues la familia, es un espacio apto para transformarnos como personas, y decidir quienes somos y que queremos lograr.
Y como en la trama de una película, en su seno se enfrentan dos fuerzas poderosas, que se alternan en lo profundo de la familia: son procesos psicológicos y espirituales de identificación y de diferenciación (que transforman nuestra subjetividad ), con quien nos identificamos y de quien nos diferenciamos determina nuestras vidas, nuestro mundo interior (de las creencias, actitudes, sentimientos, motivaciones, y valores todos los aspectos que llamamos del corazón) ello condiciona las posibilidades para crearnos a nosotros mismos, y ser originales y construir una felicidad compartida.
Entender la dinámica de nuestra familia es uno de los primeros pasos para comprender nuestra humanidad y potenciar nuestras fortalezas y descubrir activamente nuestra creatividad.
Todos nacemos Creativos, pues es una condición innata de la persona. Todos hemos ejercido esta capacidad, especialmente en nuestra niñez, disfrutándola, siendo exploradores del mundo sorprendiéndonos de experimentar juegos y novedades cada día.
Por eso a los padres se nos aconseja con razón, que aprendamos Creatividad de nuestros hijos, acercándonos a su mundo. Redescubriendo el gusto de mirar el mundo desde sus ojos agachándose, incluso ensuciándonos y explorando para observándolo todo desde nuevas perspectivas con espontaneidad, para redescubrir el placer de preguntar y ser curiosos.
La Familia: Es el primer espacio capaz de movilizar el aspecto creativo que llevamos dentro. Cada persona da y recibe ejemplos de vida, y esto construye su historia personal e historia familiar. La incorporación de cada nuevo miembro en la familia, induce nuevas dinámicas, cada uno toma lo que encuentra en ella y lo recrea dándole un sentido personal. Los padres lo sabemos bien, cuando nace cada hijo la familia cambia ya no es como antes, hay nuevas rutinas responsabilidades, afectos y hasta nuevos momentos de disfrute, también cuando alguien se muda también cambian las relaciones pues quizá nos toque manejar la tristeza de perder la presencia cotidiana de un familiar.
Es que tomamos nuestra historia familiar y la traducimos (o versionamos como si fuese una película) en nuestra propia historia personal. Todos los acontecimientos familiares, constituyen un material que cada persona transforma a su manera, pues la familia, es un espacio apto para transformarnos como personas, y decidir quienes somos y que queremos lograr.
Y como en la trama de una película, en su seno se enfrentan dos fuerzas poderosas, que se alternan en lo profundo de la familia: son procesos psicológicos y espirituales de identificación y de diferenciación (que transforman nuestra subjetividad ), con quien nos identificamos y de quien nos diferenciamos determina nuestras vidas, nuestro mundo interior (de las creencias, actitudes, sentimientos, motivaciones, y valores todos los aspectos que llamamos del corazón) ello condiciona las posibilidades para crearnos a nosotros mismos, y ser originales y construir una felicidad compartida.
Entender la dinámica de nuestra familia es uno de los primeros pasos para comprender nuestra humanidad y potenciar nuestras fortalezas y descubrir activamente nuestra creatividad.

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