martes, 2 de julio de 2013

Explora el arte con tus hijos...

El Arte ofrece siempre espacio para explorar nuestra subjetividad y la de otros y nos permite entrar en contacto con nuestro niño interior y encontrar herramientas para acercarnos a los más pequeños desde el contacto con las propias imágenes internas, despertando a nuestra necesidad de ser más auténticos y flexibles. Ello reaviva nuestra capacidad para sorprendernos, disfrutar, sentir libremente y reconocer cuáles son las barreras que nos limitan,  las autoexigencias y condicionamientos que nos alejan de nuestra esencia como seres creadores y vitales.

La ARTETERAPIA es un proceso de crecimiento personal que utiliza diferentes técnicas artísticas (pintura, fotografía, escultura, danza, teatro, música...), y todo su potencial expresivo y creativo, con la finalidad de reconocernos, expresarnos y sanarnos. Aunque pueda parecer que se trata de algo novedoso, es una disciplina que nace hace más de 50 años en América y Europa, y en la actualidad su práctica se extiende a contextos clínicos, asistenciales y educativos de todo el mundo. La otra parte fundamental de esta formación es el cuerpo, la conciencia corporal. Por nuestra formación y experiencia, entendemos que el cuerpo es el gran instrumento de conciencia y cambio... el cuerpo que siente, cuerpo como expresión y movimiento, cuerpo formando un todo con mente y alma.
El psicólogo y arteterapeuta canadiense Pierre Plante destaca en sus estudios que cuando hay dificultades en las relaciones entre padres e hijos la arteterapia es un excelente medio para lograr un diagnóstico, remontarse al origen del problema y tratarlo. Con el fin de que la intervención resulte eficaz y duradera a menudo se invita a los padres a participar en las sesiones de psicoterapia con su hijo. La creación plástica es un modo de redescubrir y estar en contacto con los deseos, necesidades y fantasías del uno y del otro, invitando así a los padres a entrar en el mundo subjetivo del hijo y a mejorar la empatía con él. Para mantener una relación sana es imprescindible comprender al otro, como más nos equivoquemos respecto a lo que siente nuestro hijo, más frustración e incomunicación estaremos generando. Norma Feshback investigadora de la Universidad de California ha constatado que las madres que tienen poca empatía tienden a tener hijos más ansiosos, depresivos y agresivos; lo que puede mejorar al crear empatía a partir de actividades lúdicas y artísticas que van construyendo un puente de comunicación afectiva en el disfrute.

Cuando los padres y el hijo realizan juntos un trabajo manual este le muestra al niño que está ahí para apoyarle, y el niño por su parte logra que el padre que esté a la defensiva se relaje acabe actuando de un modo más natural y espontáneo.
Ahora que comienzan las vacaciones de nuestros hijos vale la pena dar prioridad a las actividades artísticas y lúdicas que ofrecen los espacios culturales como la Ludoteca de los Palos Grandes, el Banco del Libro, los Museos Nacionales entre otras instituciones que hacen una oferta interesante para la temporada.

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