domingo, 4 de junio de 2023
viernes, 12 de mayo de 2023
martes, 3 de noviembre de 2020
Migrando con adolescentes: plataformas educativas para etapas escolares - del Portal Venezuela Migrante
Tomado de portal: Venezuela Migrante
«Toda persona tiene derecho a la educación», así comienza el artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Durante el proceso migratorio y de estabilización, una de las actividades más complejas de mantener es la educativa, ya que requiere mucho tiempo de nuestra parte. Además, los sistemas educativos no son similares en cada país y, algunas veces, costosos.
Es aún más importante mantener la constancia en el proceso de aprendizaje para los niños y adolescentes que están en edades escolares. Existen algunas plataformas digitales que pueden servir como apoyo para practicar, mejorar, aprender otro idioma, e incluso, para conseguir un título escolar.
Dawere es la primera plataforma por Internet que ofrece a los venezolanos la posibilidad de obtener un título de bachiller avalado por el Ministerio del Poder Popular para la Educación. Este emprendimiento, creado en el 2014 en Caracas, permite estudiar a cualquier venezolano, de 15 años en adelante, que esté dentro o fuera del país.
Además, Dawere cuenta con un servicio global que se define en su página web como «El primer colegio virtual desde EEUU para todos los países hispanohablantes. Educación a distancia de calidad que le permite a jóvenes y adultos obtener un título de bachillerato de forma conveniente y a un precio accesible. Obtén tu título de bachillerato de Dawere International High School registrado en el Departamento de Educación de Florida.»
Según su página web, «Khan Academy ofrece ejercicios de práctica, videos instructivos y un panel de aprendizaje personalizado que permite a los alumnos aprender a su propio ritmo, dentro y fuera del salón de clases». Según se explica, abordan ciencias como las matemáticas y acercan con sencillez a la programación de computadoras, la historia, la historia del arte y la economía. Señalan entre sus convenios los que ya han establecido con la NASA, el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, la Academia de Ciencias de California y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Se trata de alianzas que han establecido para ofrecer un contenido didáctico y distintivo.
Guao es una plataforma venezolana de educación complementaria que permite a estudiantes acceder de manera gratuita a contenidos educativos y recursos académicos a través de su página web. Ofrecen un repositorio de contenido digital práctico que puede ser útil para niños y jóvenes. Además, incluyen materiales que pueden servir para profesores y padres. Se encargan de procesar el conocimiento disponible en Internet para vincularlo a las comunidades. Han enriquecido su repositorio gracias al esfuerzo colaborativo y voluntario de quienes quieren contribuir con la formación académica.
Si tiene alguna sugerencia, comentario o recomendación sobre nuestro contenido, puede escribirnos a info(arroba)venezuelamigrante.com. Las referencias hechas en esta nota no son recomendaciones ni publicidades.
viernes, 2 de octubre de 2020
El confinamiento a raíz del Covid-19 ha puesto a las familias en una situación excepcional, la de pasar las veinticuatro horas juntos, en casa. Una situación agobiante pero, también, una oportunidad de pasar un difícil examen familiar en el que no hace falta sacar un sobresaliente: con un aprobado, basta.
Dos semanas en casa, con los hijos. Ejerciendo de padres y madres las veinticuatro horas del día. Sin apenas poder salir y con la incertidumbre sobrevolando nuestras vidas. La perspectiva, no nos vamos a engañar, es dura. Para empezar, porque la situación obliga a cambiar, drásticamente, de ritmo. Y eso cuesta en una sociedad adicta a una hiperactividad a la que los pequeños no son ajenos. En los últimos años los niños han sido arrastrados a unas existencias frenéticas. A unas jornadas en las que escasean el juego libre y las horas sin pautar que han sido sustituidos por agendas de ministro, trufadas de horas de colegio, extraescolares, pantallas y constantes actividades.
El papel de los padres
Nunca niños y adultos habían pasado tan poco tiempo en casa. Sin embargo, un virus aún más frenético que nuestra sociedad nos obliga a parar en seco. Y a convivir a tiempo completo –y como mínimo, durante dos semanas-, poniendo a millones de familias en una situación difícil de gestionar. “Es una situación excepcional, realmente”, reflexiona la psicóloga de familia Agnés Brossa. “En general, hoy los padres estamos poco en casa con los hijos. Todo está muy guiado y pautado y nos limitamos a diseñar o acompañarlos a las muchas actividades programadas”.
Pero este rol de acompañante o de director de actividades ha cambiado. “De hecho, esta crisis magnifica el papel de los padres: hemos de adaptar diferentes roles. Tenemos que ejercer de maestros y de cuidadores. Instaurar unos hábitos en el hogar. Ser compañeros de juegos pero, también, marcar unos límites, ser policías. E informarles de lo que ocurre sin causarles pánico ni angustia. Todo un reto”.
La psicóloga Maribel Martínez , otra especialista en terapia familiar, coincide que esta es una situación inédita: “Ni en vacaciones vamos a tener tanto tiempo para pasar con nuestros hijos. Porque en vacaciones entramos y salimos… ¡Pero esto son veinticuatro horas! Va a ser muy intenso”, recalca. Martínez, autora del libro ¿Cuantas veces te lo tengo que decir? (editorial Arpa), añade un nuevo rol de los padres en estas circunstancias: el de psicólogos. “Porqué si para los adultos esta situación es difícil, para los hijos también todo es incertidumbre”. Independientemente de la edad: “Los más pequeños sufren porque no entienden nada y quieren salir a jugar y no pueden… Y los más mayores, entienden demasiado y no lo digieren. ¡Es tremendo para todos!”.
Hay que cultivar el autocontrol para evitar más tensión de la necesaria
Límites y paciencia
Por ello, insiste: “Los padres hemos de potenciar los roles que ya tenemos y añadir el de psicólogos. Empezando por la gestión de las emociones, tanto las propias como las de los hijos”. La primera emoción a gestionar será la sensación de agobio, que surgirá a menudo, en menores y adultos. “La clave es no agobiarse cuando el hijo diga ¡me aburro!”, recomienda Brossa. Esta frase va a ser pronunciada decenas de veces durante el confinamiento y por ello conviene recordar dos cosas: que –incluso en estas circunstancias– los padres no somos responsables a tiempo completo del ocio de nuestros hijos (noción instalada en los estilos de crianza actuales). Y que el aburrimiento puede ser positivo, porque este estado puede propulsar la ansiada creatividad.
Que esto ocurra depende también de que los padres marquen límites: una herramienta que va a ser básica estos días. Además de los límites, la paciencia será también muy necesaria. Ante pataletas, frustraciones, gritos y peleas entre hermanos, mucha calma. “Lo importante es no estresarnos. Que cuando la criatura se enfurezca, el padre o la madre lo vean como una cosa normal y no pierdan los estribos”, aconseja Brossa. El autocontrol de los adultos va a tener que cultivarse estos días para evitar más momentos tensos de los necesarios. Como también es necesario darnos espacios individuales.
Buenos hábitos
Las rutinas y las pequeñas obligaciones son básicas para mantener la armonía
Y para ello, es importante diseñar un horario. No hay especialista en salud mental que no recomiende establecer rutinas en esta situación de confinamiento. “Es básico”, dice Maribel Martínez. “Porque toda nuestra vida está absolutamente desmontada y sin horarios y con todo el día por delante, podríamos hacer la cama o no hacerla o comer a las tres de la tarde o no comer”. ¿Cómo empezar a organizarse? “Cuidando los biorritmos de la vida cotidiana y ordenando la vida familiar: lo primero, levantarnos todos a una hora razonable”, proponen ambas especialistas. Pero, ¿no está bien que alguno se despierte antes o después, para procurar esos espacios individuales? “Bueno, no hace falta ir a ritmo marcial pero tampoco que cada uno haga lo que le dé la gana, porque entonces los biorritmos van a cambiar mucho y la familia se ve totalmente desestructurada. Así que lo primero es tener unos horarios similares”, insiste Martínez.
Las rutinas son fundamentales. Como también, las pequeñas obligaciones. De sacar la basura a poner la mesa o la lavadora y ayudar a limpiar. Actividades (especialmente, la primera) que pueden ser, incluso, ansiadas por los adolescentes, con tal de poder salir a tomar el aire unos minutos. Hay familias, como la de la barcelonesa Barbara Rico, con tres niños de entre seis y tres años, donde se implementaron horarios desde el primer día del estado de alarma. Las rutinas incluyen gimnasia, baile y limpieza en familia, tiempo para manualidades, para ver una película y para juegos de mesa. “Somos proactivos porqué creemos que es importante estar con ellos en estos momentos”, dice Barbara.
Conciliación
Padres por turnos: mientras uno teletrabaja, el otro se dedica a los niños
Eso no quiere decir, matiza, que estén siempre encima: “También hay espacios para cada uno, para la pareja y para que los niños jueguen a su aire”. Por suerte, dice, juegan muchísimo solos, un hábito saludable que quizás se recupere después de esta crisis. Barbara y su marido son propietarios de El Morro Fi, una cadena de bares que han tenido que cerrar de forma temporal. “Obviamente, no podemos trabajar desde casa por lo que es más fácil organizarnos. Tenemos una cierta ventaja”, dice.
Porque hay muchas progenitores a los que al agobio de estar confinados con las criaturas se les añade el de tener que teletrabajar. Es el caso de Jane y Daniel, padres de un niña de cinco y un niño de un año. “La rutina familiar la hemos organizado alrededor de cinco comidas al día”, explica la madre. “Lo hicimos para tener algo de estructura y, la verdad, está ayudando”. Como “es imposible dejarlos entretenidos”, hacen turnos para estar con los hijos mientras el otro trabaja algo que, confiesa, tampoco es sencillo: “Están pasando tantas cosas que la concentración en una tarea medianamente compleja es muy complicada”, dice. Sin desdeñar el trabajo, la prioridad de la pareja es la tranquilidad de la familia: “Lo primero es nuestra salud mental”.
Adolescentes
“Los veo menos que nunca; cada uno encerrado en su cuarto”, dice una madre de dos quinceañeros
Les mata no poder salir al jardín comunitario con los niños pero se consuelan que, por lo menos: “No tenemos el estrés añadido de los deberes escolares, como está pasando en muchas casas. Además, todavía estamos en la fase que nuestros hijos creen que somos lo mejor del mundo, y eso reconforta”. De hecho Rita, la mayor, les dijo, el quinto día de confinamiento, que le “encantaba” estar en casa todo el día con sus padres. “¡A ver qué opina cuando llevemos quince!”, bromea Jane.
Con los hijos más mayores las dinámicas son diferentes. En parte, porque todo buen adolescente detesta que se le diga lo que ha de hacer y ama encerrarse en su habitación. “La verdad, no he hecho menos familia en mi vida que durante estos días: ¡cada uno está en su cuarto!”, explica la escritora Sabina Pons, madre de un adolescente de quince años. La criatura no requiere atención pero, por no hacer, “no hace ni los deberes online”, dice su madre, algo desesperada tanto por la actitud del hijo como por la invasión de arco-iris en las ventanas. “Si me ponen una foto más en Instagram de una familia jugando a juegos de mesa… ¡Me da algo! Yo hago lo que puedo pero, la verdad: todo esto me está comiendo la moral”, resume.
Contexto de frustración
No podemos ni deprimirnos ni entrar en pánico, porque el miedo se contagia
¿Tenemos también derecho a pataleta, los padres? “Sí, por supuesto. Y creo que el sentido del humor es fundamental”, dice Agnès Brossa, que recalca que la familia perfecta solo existe en las películas. “En las familias reales hay sentimientos positivos y negativos y en estas situaciones extremas los negativos aflorarán. Eso no nos ha de hacer sentir culpables”. Maribel Martínez coincide con ella: “Esta situación no tiene un contexto de felicidad sino de frustración, miedo e incertidumbre. Pueden surgir muchos problemas. Pero eso nos obliga a dar lo mejor de nosotros y adelantarnos a ello. No podemos ni deprimirnos ni lamentarnos ni entrar en pánico, porque el miedo se contagia. Esto tiene que ser nuestra gran motivación. Pero va a ser duro: es una prueba de fuego”.
Una prueba en la que el concepto de madre o padre “lo suficientemente buenos” tiene que bastar. Este no es momento para aspirar a ser los mejores padres y madres del mundo. Todo es tan excepcional que incluso algunas normas —como el tiempo de uso de pantallas— van a tener que ser flexibilizadas (“Aunque siempre con límites”, matizan las dos expertas). En definitiva: tenemos que conformarnos con conseguir pequeñas cosas día a día. Y, apelar al sentido común, como sugiere el filósofo Gregorio Luri, autor de un libro titulado Elogio de las familias sensatamente imperfectas (Ariel). De todos modos, Luri se niega a dar más consejos en una situación como esta. “Las familias están haciendo lo que pueden con los recursos que tienen. Y yo solo puedo decir: ¡Ánimos!, estoy seguro que lo estáis haciendo muy bien”.
Fuente: https://www.lavanguardia.com/magazine
miércoles, 11 de abril de 2018
El cultivo de la humanidad comienza en casa
ver este interesante artículo:
http://www.inspirulina.com/como-nos-comunicamos-con-los-ninos.html?platform=hootsuite
sábado, 16 de diciembre de 2017
INFORME UNICEF: El Estado Mundial de la Infancia 2017: Niños en un mundo digital
"A medida que se acentúa el debate sobre la seguridad de los niños en internet, El Estado Mundial de la Infancia 2017: Niños en un mundo digital examina la forma en que el acceso al mundo digital puede cambiar las cosas a favor de los niños o convertirse en una nueva línea divisoria. Este informe pide acelerar las medidas, realizar inversiones específicas y reforzar la cooperación para proteger a los niños contra los peligros de un mundo cada vez más conectado, al mismo tiempo que se aprovechan las posibilidades que ofrece la era digital en beneficio de cada niño"
INFORME:
https://www.unicef.org/spanish/publications/files/SOWC_2017_Summary_Es_WEB.pdf
Fuente: UNICEF: https://www.unicef.org/spanish/publications/index_101993.html
domingo, 18 de diciembre de 2016
"Viaje a la Escuela del s. XXI"
"VIAJE A LA ESCUELA DEL siglo XXI: Así trabajan los colegios más innovadores del mundo"
Ver:file:///C:/Documents%20and%20Settings/luis/Mis%20documentos/Downloads/viaje-interactivo-18-01-16.pdf
lunes, 2 de noviembre de 2015
Recursos para estudiar matemáticas y física
http://julioprofe.net/
http://www.math2me.com/
sábado, 24 de octubre de 2015
Para orientar jóvenes sobre el sexo responsable
miércoles, 30 de septiembre de 2015
Padres informados que apoyar práctica del deporte
http://www.unicef.org/venezuela/spanish/LOPNA(1).pdf
domingo, 31 de mayo de 2015
Padres creativos educan el sentido del humor
Fuente: http://www.solohijos.com/web/educar-el-sentido-del-humor/
lunes, 8 de diciembre de 2014
Navidades con juegos tradicionales y juguetes desconectados
La autoregulación es necesaria para el desarrollo y mantenimiento de valores morales, por ello es vital facilitar el juego de fantasias, disfraces y construir cosas con diversos materiales, ya que esto ayuda a crear habilidades defunción ejecutiva, que se vinculan con el autocontrol y la conciencia moral, que también se expresa en la empatía con otros. Entonces, vale más la pena regalar juguetes tradicionales y no tantos juegos electrónicos que mantengan a los niños mirando pantallas a diestra y siniestra.
Algunas tendencias en la industria de juguetes, comienzan a apuntar hacia esta necesidad, en este sentido les cito:
"Estamos viendo muchos productos con los que los niños pueden crear y personalizar”, señaló Adrienne Appell, una especialista en tendencias en la Asociación de la Industria del Juguete. “Lo que a los padres realmente les encanta de esos tipos de productos, es que permiten que sus niños usen su imaginación y su creatividad, y también que participen en una actividad”.
Escoge lo mejor para disfrutar y contribuir con su desarrollo saludable, es importante el equilibrio.
Fuente: http://www.elfinanciero.com.mx/new-york-times-syndicate/mas-padres-abrazan-una-navidad-desconectada.html
